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DIAGNÓSTICO
Establecer un diagnóstico correcto implica llevar a cabo una exhaustiva exploración en de las distintas áreas de la vida de la persona a evaluar. Este examen integral debe ser hecho por parte de un grupo de profesionales especialistas en el tema para confirmar o descartar la enfermedad de la adicción
¿COMO SABER SI TENGO UN PROBLEMA DE ADICCIÓN?
Cuando una persona, tiene dudas de si es o no adicto, a una sustancia o conducta, en la mayoría de los casos, ya existen problemas relacionados con dicha situación.
Y esto se debe a que el uso ocasional o esporádico de naturaleza social o recreacional de algunas sustancias, legalmente aceptadas, tales como el alcohol; hacen que el consumo de esta droga se perciba como una conducta “normal”, por querer decir que la mayoría de la población lo ha hecho alguna vez, o lo está haciendo en este instante.
Peor aún si existe el abuso de cualquier sustancia, que cuando es severo, se diferencia muy poco del uso compulsivo, típico de la adicción.
Pero es allí donde radica la diferencia entre la adicción y todo lo demás; el descontrol que es producido por una reacción neuroquímica llamada compulsión.
O sea que cuando uno es adicto, pierde el control del consumo o de la conducta adictiva. El pivote organizador de la vida del adicto esta constituido por su adicción.
Y no siempre se ve en la frecuencia con que esto ocurre, pues un adicto puede abstenerse por períodos largos, pero volver a consumir y volver a descontrolarse; en un patrón que muchas veces es típico de la adicción, llamado “consumo esporádico compulsivo”.
Y es que es difícil percibir la propia adicción, aunque sea evidente; pues como si fuera poco con el descontrol, también se presenta un componente psicológico llamado sistema delusional o mal llamado “negación”, a secas. Y digo que mal llamado, porque a veces el adicto, se ha dado cuenta del problema, pero minimiza su importancia y esto hace crecer la dificultad para darse cuenta de su propia adicción a cualquier adicto.
Ahora que la toma de conciencia es un proceso, a lo largo del tiempo, donde casi siempre esta involucrado el deterioro de la calidad de vida, y el sufrimiento personal. Es precisamente este dolor, el que lleva al adicto a “abrir los ojos” y preguntarse, “¿tendré yo un problema?”, pero solo para reemplazarlo al minuto siguiente por una racionalización más cómoda que la realidad.
TEST PARA EL AUTODIAGNÓSTICO
Utilice tests para que pueda auto-evaluar en completa privacidad la severidad del problema adictivo suyo o de un ser querido.
Tomado del sitio web www.adicciones.org
Desarrollados por el Dr.Saúl Alvarado
CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO (DSM-IV)
Uno de los estándares más importantes actualmente como referencia para el diagnóstico de la adicción es el Manual de Enfermedades y Estadísticas de la Asociación Americana de Psiquiatría. Conocido por sus siglas en inglés DSM-IV en su cuarta versión, incluye criterios para el diagnóstico tanto de la adicción química (dependencia) como para otros desórdenes relacionados con el uso de psicotrópicos tales como: el abuso de sustancias, los inducidos por sustancias como la intoxicación, el síndrome de abstinencia y trastornos mentales inducidos por sustancias.
Dependencia de sustancias
La característica esencial de la dependencia de sustancias consiste en un grupo de síntomas cognoscitivos, comportamentales y fisiológicos que indican que el individuo continúa consumiendo la sustancia, a pesar de la aparición de problemas significativos relacionados con ella. Existe un patrón de repetida autoadministración que a menudo lleva a la tolerancia, la abstinencia y a una ingestión compulsiva de la sustancia. El diagnóstico de dependencia de sustancias puede ser aplicado a toda clase de sustancias a excepción de la cafeína. Los síntomas de la dependencia son similares para todas las categorías de sustancias, pero con alguna de ellas los síntomas son menos patentes e incluso pueden no aparecer (Ej. no se han especificado síntomas de abstinencia para la dependencia de alucinógenos). En la mayoría de los pacientes con dependencia de sustancias se observa una “necesidad irresistible” de consumo (craving).
En la actual edición del DSM-IV se establecen siete (7) criterios para el diagnóstico de la dependencia química, de esta manera.
Un patrón maladaptativo de uso de sustancias que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por tres (3) ó más de los ítems siguientes; en algún momento de un período continuo de doce (12) meses.
(1) Tolerancia, definida por (a) una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para conseguir la intoxicación, o el efecto deseado o, (b) el efecto de las mismas cantidades de sustancia disminuye claramente con su consumo continuado. (2) Abstinencia, definida como cualquiera de los siguientes ítems (a) el síndrome de abstinencia característico para la sustancia o (b) se toma la misma sustancia (o un muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.
(3) La sustancia se consume en cantidades mayores o durante un período más prolongado de lo que originalmente se pretendía.
(4) Existe un deseo persistente o se realizan esfuerzos infructuosos por controlar o interrumpir el consumo de la sustancia.
(5) Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia (p.ej., visitar a varios médicos o desplazarse largas distancias), en el consumo de la sustancia (p.ej., fumar un cigarrillo tras otro) o en la recuperación de sus efectos.
(6) Reducción o abandono de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de la sustancia.
(7) Se continúa consumiendo la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes que parecen causados o exacerbados por el uso de la sustancia (p.ej., consumo de cocaína a pesar de saber que provoca depresión rebote)
El DSM-IV propone aplicar estos criterios a cada una de las sustancias sospechosas, de modo que cada dependencia específica se codifica con un número distinto:
Dependencia de alcohol (F10.2x)
Dependencia de alucinógenos (F16.2x)
Dependencia de anfetamina (F15.2x)
Dependencia de cannabis (F12.2x)
Dependencia de cocaína (F14.2x)
Dependencia de fenciclidina (F19.2x)
Dependencia de inhalantes (F18.2x)
Dependencia de nicotina (F17.2x)
Dependencia de opiáceos (F11.2x)
Dependencia de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos (F13.2x)
Dependencia de otras sustancias o desconocidas (F19.2x)
Abuso de Sustancias
Un patrón maladaptativo de consumo de sustancias manifestado por consecuencias adversas significativas y recurrentes relacionadas con el consumo repetido de sustancias que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por uno (ó más) de los ítems siguientes durante un período de 12 meses:
(1) consumo recurrente de sustancias, que da lugar a incumplimiento de obligaciones en el trabajo, escuela o casa.
(2) consumo recurrente de la sustancia en situaciones en las que el hacerlo es físicamente peligroso.
(3) problemas legales repetidos relacionados con la sustancia.
(4) consumo continuado de la sustancia a pesar de tener problemas sociales continuos o recurrentes, o problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de la sustancia.
(5) los síntomas no han cumplido nunca los criterios para la dependencia de sustancias de esta clase de sustancias.
Al igual que con la dependencia se propone usar los criterios para evaluar cada sustancia que produce abuso. De este modo puede resultar en varios diagnósticos de abuso de sustancias.
Abuso de alcohol (F10.1)
Abuso de alucinógenos (F16.1)
Abuso de anfetamina (F15.1)
Abuso de cannabis (F12.1)
Abuso de cocaína (F14.1)
Abuso de fenciclidina (F19.1)
Abuso de inhalantes (F18.1)
Abuso de opiáceos (F11.1)
Abuso de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos (F13.1)
Abuso de otras sustancias o desconocidas (F19.1)
Intoxicación por Sustancias
A. Presencia de un síndrome reversible específico de una sustancia debido a su ingesta reciente o a su exposición.
B. Cambios psicológicos o de comportamiento maladaptativos clínicamente significativos debidos al efecto de la sustancia sobre el sistema nervioso central y se presentan durante el consumo de la sustancia o poco tiempo después.
C. Los síntomas no son debidos a una enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental
La intoxicación por sustancias se asocia con frecuencia a la dependencia o abuso de sustancias. Debe obtenerse demostración de la reciente toma de la sustancia a través de la historia, de la exploración física (Ej. el olor a alcohol al respirar) y de los análisis toxicológicos (Ej. orina o sangre).
Los cambios más frecuentes implican alteraciones de la percepción, de la vigilancia, la atención, el pensamiento, la capacidad de juicio y el comportamiento psicomotor e interpersonal. El cuadro clínico específico en la intoxicación por sustancias varía entre los sujetos y depende de la sustancia implicada, de la dosis, la duración o cronicidad de su uso, de la tolerancia del sujeto a los efectos de la sustancia, del tiempo transcurrido desde la toma de la última dosis, de las expectativas por parte de la persona a los efectos de la sustancia y del entorno o lugar en el que la sustancia se ha tomado.
Se propone utilizar estos criterios para evaluar cada sustancia involucrada en la intoxicación, de modo que cada sustancia que produce intoxicación tiene su propio código.
Intoxicación por alcohol (F10.00)
Intoxicación por alucinógenos (F16.00)
Intoxicación por anfetamina o extasis (F15.00)
Intoxicación por cafeína (F15.00)
Intoxicación por cannabis (F12.00)
Intoxicación por cocaína (F14.00)
Intoxicación por fenciclidina (F19.00)
Intoxicación por inhalantes (F18.00)
Intoxicación por opiáceos (F11.00)
Intoxicación por sedantes, hipnóticos o ansiolíticos (F13.00)
Intoxicación por otras sustancias o desconocidas (F19.00)
Síndrome de Abstinencia de Sustancias
A. Presencia de un síndrome específico de una sustancia debido al cese o la reducción de su consumo que previamente había sido prolongado o en grandes cantidades.
B. El síndrome específico de la sustancia causa un malestar clínicamente significativo o un deterioro de la actividad laboral y social o en otras áreas importantes de la actividad del individuo.
C. Los síntomas no se deben a una enfermedad médica y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.
La abstinencia va asociada con frecuencia, aunque no siempre, a la dependencia de sustancias. Muchos sujetos con abstinencia por sustancias presentan una necesidad irresistible (craving) de volver a tomar la sustancia para reducir los síntomas. Los signos y síntomas de la abstinencia varían de acuerdo con la sustancia empleada, y muchos empiezan de forma opuesta a los observados en la intoxicación por esta misma sustancia. También afectan a los síntomas de abstinencia la dosis y duración y otros factores como, la presencia de otras enfermedades. Los síntomas por abstinencia se presentan cuando las dosis se reducen o dejan de tomarse, mientras que los signos y síntomas de la intoxicación mejoran (de forma gradual en algunos casos) cuando se interrumpe el consumo de la sustancia.
Criterios para evaluar cada sustancia involucrada en la abstinencia:
Síndrome de abstinencia del alcohol (F10.3)
Síndrome de abstinencia de anfetamina o éxtasis (F15.3)
Síndrome de abstinencia de cocaína (F14.3)
Síndrome de abstinencia de nicotina (F17.3)
Síndrome de abstinencia de opiáceos (F11.3)
Síndrome de abstinencia de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos (F13.3)
Síndrome de abstinencia de otras sustancias o desconocidas (F19.3)
Evaluación
El diagnóstico de dependencia de sustancias exige la obtención de una historia detallada del sujeto, y, siempre que sea posible, debe recogerse información adicional de diversas fuentes (Ej. informes médicos, de la esposa, los familiares y los amigos íntimos). Además, son útiles los hallazgos de la exploración física y los resultados de las pruebas de laboratorio.
Duración de los efectos
La duración de los efectos asociados a una determinada sustancia también es importante en la determinación del curso de la intoxicación y de su capacidad para la dependencia o el abuso. Las sustancias de acción corta (Ej. algunos ansiolíticos) tienden a tener un mayor potencial para la creación de dependencia o abuso que las sustancias con efectos parecidos, pero con un tiempo de acción más prolongado (Ej. fenobarbital). La vida media de las sustancias tiene cierto paralelismo con aspectos de la abstinencia: Cuanto mayor es la duración de la acción, mayor es el tiempo entre el cese y el inicio de los síntomas de abstinencia y mayor es la probabilidad de duración de la abstinencia.
Trastornos mentales asociados
El consumo de sustancias es con frecuencia un componente asociado a la aparición de síntomas propios de los trastornos mentales. Cuando se estima que los síntomas son un efecto fisiológico directo de una sustancia, se diagnostica trastorno inducido por sustancias. Los trastornos relacionados con sustancias también son frecuentes en muchos trastornos mentales y complican su curso y su tratamiento (Ej. trastorno disocial en la adolescencia; trastornos límite y antisocial de la personalidad, esquizofrenia, trastornos del estado de ánimo).
Trastornos mentales inducidos por sustancias
Los trastornos inducidos por sustancias provocan una variedad de síntomas que son característicos de otros trastornos mentales.
El delirium inducido por sustancias
La demencia persistente inducida por sustancias
El trastorno amnésico persistente inducido por sustancias
El trastorno psicótico inducido por sustancias
El trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias
El trastorno de ansiedad inducido por sustancias
El trastorno sexual inducido por sustancias
El trastorno del sueño inducido por sustancias
El contexto en el que aparecen los trastornos inducidos por sustancias puede tener importantes implicaciones terapéuticas. Los trastornos inducidos por sustancias pueden aparecer en el contexto de una intoxicación por una abstinencia de sustancias, o pueden persistir largo tiempo una vez que la sustancia haya sido eliminada del organismo (trastornos persistentes inducidos por sustancias). Se han incluido tres trastornos persistentes inducidos por sustancias: la demencia persistente inducida por sustancias, el trastorno amnésico persistente inducido por sustancias y el trastorno perceptivo persistente por alucinógenos bajo el título “'trastornos relacionados con alucinógenos”. La característica esencial del trastorno persistente inducido por sustancias es la persistencia prolongada o permanente de los síntomas relacionados con las sustancias tiempo después de haber finalizado el curso habitual de la intoxicación o de la abstinencia.
Aun cuando algunos sujetos con problemas relacionados con sustancias mantienen un buen nivel de actividad (Ej. en las relaciones interpersonales, el trabajo y los negocios), estos trastornos causan con frecuencia un acusado deterioro y graves complicaciones en quien las consume, pero además, afecta también a las personas que están cerca física o emocionalmente del adicto, sus relaciones familiares, laborales, sociales, académicas o escolares, personales.
Los sujetos con trastornos relacionados con sustancias experimentan frecuentemente un deterioro de su salud general. De una dieta inadecuada y del descuido de la higiene personal pueden derivar la mal nutrición y otras enfermedades médicas. La intoxicación o la abstinencia se pueden complicar por traumatismo s relacionados con la coordinación motora o la falta de capacidad de juicio. Los productos utilizados para “cortar” algunas sustancias pueden provocar reacciones tóxicas o alérgicas. La utilización intranasal de las sustancias puede provocar erosión del tabique nasal. La utilización de estimulantes puede dar lugar a muerte súbita por arritmias cardíacas, infarto de miocardio, accidente vascular cerebral o paro respiratorio. El uso de agujas contaminadas durante la administración intravenosa de las sustancias puede causar infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), hepatitis, tétanos, vasculitis, septicemia, endocarditis bacteriana subaguda, embolias y malaria.
El consumo de sustancias puede estar asociado a comportamientos violentos o agresivos manifestados a través de peleas o actos criminales que ocasionan lesiones tanto en el sujeto que utiliza a la sustancia como en los demás. Se ha detectado una apreciable proporción de mortalidad y morbididad debido a complicaciones de la intoxicación por sustancias, como accidentes de tráfico, domésticos o industriales. En la mitad de los accidentes mortales aproximadamente el conductor o el peatón están bajo los efectos de una intoxicación. Además, el 10% de los sujetos con dependencia de sustancias se suicida, con frecuencia afectos de un trastorno del estado de ánimo inducido por la sustancia. Por último, muchas, si no todas, las sustancias atraviesan la placenta teniendo potenciales afectos secundarios en el desarrollo del feto (Ej. síndrome alcohólico fetal). Tornadas en dosis altas por la madre, numerosas sustancias (Ej. Cocaína, opiáceos, alcohol, sedantes, hipnóticos y ansiolíticos) son capaces de provocar dependencia psicológica en el feto y síndrome de abstinencia en el recién nacido.
En el caso de los jóvenes particularmente, es una pena encontrar que son adictos o que tienen conductas que los pueden encaminar al consumo, pues cada vez que recurren a las drogas corno pretexto para disfrutar la vida o enfrentarse a sus exigencias, están limitando su oportunidad de demostrar y desarrollar sus propias capacidades.
Diferencia entre trastorno y consumo no patológico de sustancias
Los trastornos relacionados con sustancias se distinguen del consumo no patológico de sustancias (Ej., bebedores “sociales”) y del consumo apropiado de medicamentos por razones médicas debido a la presencia de tolerancia, abstinencia, uso compulsivo o problemas relacionados con las sustancias (Ej. complicaciones médicas, alteraciones de las relaciones familiares o sociales, problemas laborales, económicos o legales).
Limitaciones del Sistema de Clasificación Actual
A pesar de establecer un sistema de referencia para el diagnóstico que trae muchos beneficios tanto en la objetivización del diagnóstico, así como el intercambio de información de manera sistematizada; aún este sistema de codificación no entiende la adicción en su real expresión, como un desorden que abarca, no solo el uso de sustancias, sino además una gama de conductas compulsivas tales como la adicción al sexo y a la comida, etc.
De todos modos el DSM-IV reconoce la adicción al juego de azar, catalogándolo como juego patológico, que en nuestra opinión es otra forma de llamarle a esta adicción.
Nosotros utilizamos una versión modificada y adaptada de los criterios del DSM-IV que abarca todo el espectro de conductas adictivas y hemos encontrado una utilidad clínica extraordinaria en este paradigma.
SIGNOS CLAVES PARA DETECTAR UNA ADICCIÓN
Los miembros de la familia del adicto son los primeros que observan conductas y signos físicos o psicológicos importantes para detectar el problema.
Estos signos de alarma se presentan muchas veces temprano en la evolución del proceso adictivo, aún antes de que exista una adicción propiamente hablando. La familia, los amigos o los profesionales de la salud, están expuesto a poder detectarlos. De esta manera esto es una oportunidad para detener un problema de salud de manera temprana.
Cambios en el aspecto físico
Los estados de ánimos alterados son cambios tempranos en el avance de la adicción ya sea química o conductual. Algunos de esas señales son:
Deterioro del aseo personal
Disminución o aumento de peso
Cara de agotamiento
Deterioro de la vestimenta
Aparición de infecciones en la piel
Ojos enrojecidos sin causa aparente
Nariz frecuentemente congestionada
Sangrados nasales
Cambios en el estado de ánimo
Los estados de ánimos alterados son cambios tempranos en el avance de la adicción ya sea química o conductual. Algunos de esas señales son:
Ansiedad flotante
Depresión
Irritabilidad
Impaciencia
Intolerancia
Rigidez de pensamiento
Cambios en el desempeño laboral o escolar
La persona que desarrolla una adicción comienza a invertir mas tiempo y energía de lo que puede en el proceso adictivo, por lo que la participación en el trabajo o estudios tiende a mermar. A continuación algunos de estos signos de peligro.
Ausencias y tardanzas frecuentes
Discusiones o conflictos en el trabajo
Disminución del índice académico escolar
Fallar para completar asignaciones o tareas
Cambios en las relaciones familiares
El sistema familiar es uno de los primeros sistemas impactados por el desarrollo de una adicción en uno de sus miembros. Se produce estrés y reacciones codependientes. Alguno de los cambios mas frecuentes son:
Estrés y tensión en las relaciones familiares
Desconfianza
Comunicación evasiva
Discusiones frecuentes
Aislamiento del resto de la familia
Disminución del tiempo compartido
Cambios las relaciones sociales
El sistema de contactos sociales cambia definitivamente en el desarrollo de la adicción debido a las exigencias del proceso adictivo. Algunas de estas señales son:
Deterioro de las relaciones habituales sanas
Aislamiento
Aparición de nuevos contactos cuestionables
Frecuentar sitios peligrosos
Participar en actividades ilícitas
Cambios en las pertenencias
Las pertenencias pueden mostrar el efecto de una adicción de manera temprana. Algunas de estos cambios son:
Posesión de papeles de armar cigarros
Posesión de pipas para fumar
Ropa manchada de sangre o fluidos
Dinero que no parece tener origen lógico
Pérdida inexplicable y frecuente de joyas u otras posesiones de valor
Aparición de envoltorios conteniendo polvos blancos, hierba u otros materiales
Cambios en las rutinas diarias
Las rutinas diarias muestran cambios que son signos del progreso de la adicción en la vida de la persona. A saber:
Cambios en los hábitos de defecar
Episodios de insomnio alternando con
Periodos de somnolencia extrema
Falta de apetito alternando con
Periodos de hambre en exceso
Falta sin explicación a compromisos familiares importantes
Estos cambios pueden usarse como herramientas útiles en el proceso de detectar una adicción en progreso. Sin embargo ninguno de estos signos por sí solo, puede ser considerado como suficiente para el diagnóstico. Además muchos de estos signos se presentan en otras crisis o patologías sin que sean exclusivos de la adicción.
PRUEBAS DE DETECCIÓN DE DROGAS
Las pruebas de detección de sustancias psicotrópicas y sus metabolitos son herramientas para el diagnóstico, que pueden ser de ayuda en la intervención y seguimiento de la dependencia química o el abuso de drogas. La mayoría de estas pruebas se hacen procesando la orina de la persona a examinar.
Situaciones en las que se utilizan pruebas de detección
Las empresas y organizaciones están empeñadas cada vez más, en prevenir el impacto que el uso de psicotrópicos tiene sobre el ambiente y la productividad laboral. Muchas veces los programas de prevención se acompañan de pruebas de orina que detectan metabolitos en el contenido de la orina.
Los familiares de alguien que muestre síntomas de adicción o uso de sustancias psicotrópicas muchas veces encuentran en las pruebas de detección un instrumento útil para la intervención familiar.
Durante el proceso de tratamiento de la dependencia química o el abuso de sustancias, las pruebas de orina se pueden utilizar como instrumento de evaluación y seguimiento.
Fundamento técnico de las pruebas de detección
Cuando una persona usa o consume una sustancias psicotrópica, esta permanece en la sangre de la cual se va liberando a través de las descomposición dentro del cuerpo y por la eliminación a través de los mecanismos de excreción corporal
De esta manera la orina recoge no solo la sustancia originalmente usada, sino además sus metabolitos o productos de desecho. Este proceso demora un tiempo que varía de sustancia a sustancia y es influenciado por variables individuales.
Las pruebas de detección se basan en la interacción de algunos compuestos químicos comerciales llamados reactivos, que al unirse con las sustancias a detectar o a sus metabolitos en la orina, producen una reacción medible por el examinador.
De esta manera es posible detectar la presencia de estas sustancias o sus metabolitos en la orina.
Procedimiento de aplicación de las pruebas
El proceso de aplicación de las pruebas y el manejo de las muestras, así como la interpretación de los resultados debe ser planeado con cuidado y manejado con profesionalismo. No se trata de hacer pruebas de orina en forma seriada. Lo recomendable es que exista un equipo profesional a cargo de supervisar el proceso completo. Además es importante que el personal de salud involucrado tenga entrenamiento específico en esta área.
Uno de los errores más comunes es la de minimizar la importancia de una supervisión médica de la toma de las muestras e interpretación de los resultados. Al hacer esto se presentan muchos problemas en el manejo de los resultados positivos y puede ponerse en peligro todo el esfuerzo de prevención.
Otro aspecto de suma importancia es la confidencialidad requerida por este proceso y el establecimiento de una cadena de seguridad de la muestra, así como la elección de un laboratorio con altos estándares de calidad.
Por último y no menos importante es necesario manejar todo el proceso con respeto a las personas que serán examinadas. Esto hace mucho más fácil y digno todo el proceso de muestreo y detección. En algunas empresas, e incluso en algunos códigos laborales nacionales, se han elaborado leyes y regulaciones en este sentido que indique la forma correcta de proceder con la toma de las muestras y el manejo de la información, así como las decisiones que se desprenden del análisis de los resultados.
Interpretación de los resultados de las pruebas
La toma de las muestras debe ser realizada de manera sistemática y siguiendo los protocolos definidos en el plan de prevención, a la vez que se respetan las regulaciones legales y laborales aplicables a cada caso. Al llegar a la interpretación de los resultados es donde se necesitará personal clínico entrenado. A pesar de que los resultados puedan ser numéricos (cuantitativas) o simplemente calificaciones (cualitativas) como positivo o negativo; cada caso es distinto y la incorporación de otros datos de la historia de la persona examinada son de utilidad crítica para definir interpretaciones que en ocasiones pueden ser muy difíciles.
El manejo de estas interpretaciones por personal no idóneo o no entrenado pueden ser catastrófico tanto para el programa de prevención como para el ambiente laboral.
Los resultados deberían poder ser cuantitativos para poder obtener más información de cada caso. Los valores numéricos deben venir acompañados de un valor de referencia (“cut-off”) que sirve para definir la positividad de las pruebas, y que puede variar de sustancia a sustancia y de laboratorio a laboratorio.
Las distintas calificaciones finales de un resultado pueden ser:
Negativo: cuando los valores encontrados son inferiores al valor de referencia; el valor podría ser cero (0) o algún valor positivo pero siempre menor que el valor de referencia
Positivo: cuando el valor encontrado en la prueba es igual o mayor al valor de referencia; esto significa que ha habido uso de la sustancia al menos en un período de tiempo de cobertura que varía para cada sustancia
Sospechoso: cuando el valor encontrado no es suficiente para considerarlo positivo pero tampoco es cero (0) y/o se acompaña de datos en la historia del caso que nos hace sospechar
Reactividad cruzada: cuando el resultado es sospechoso o positivo, pero existe una interacción medicamentosa comprobada médicamente que explica la positividad
Invalido: cuando existe un error en los procedimientos de toma de las muestras o de aplicación de los reactivos
Cara caso debe ser considerado individualmente para poder definir cualquier diagnóstico clínico a partir de estos resultados. Las pruebas no miden severidad de la adicción, ni tampoco están diseñadas para medir o diagnosticar adicción, sino presencia de sustancia en la orina. Un error muy común es asumir que un resultado positivo automáticamente es suficiente para asumir que la persona es adicta. Un adicto puede salir negativo sino usa durante el tiempo de cobertura previo a la prueba. Así como una persona no adicta que uso el día anterior a la prueba puede ofrecer un valor sumamente alto.
Si es posible inferir la cantidad usada y el tiempo aproximado de uso, pero eso requiere habilidad clínica y el acceso a otros datos de la historia personal.
Tiempo de cobertura de las pruebas de detección
Es el tiempo en que una prueba de detección de una sustancia psicotrópica puede permanecer positivo luego del último episodio de consumo.
Un resultado positivo significa que en el momento del examen existía en la orina la sustancia o algunos de sus metabolitos. El significado clínico de este resultado es que nos indica que la persona ha consumido la sustancia en algún momento durante el tiempo de cobertura de la prueba. Cada sustancia tiene un tiempo de cobertura distinto.
Por ejemplo: la cocaina tiene un tiempo de cobertura de 4 a 7 dias. Osea que si una persona obtiene una resultado positivo en su muestra de orina por cocaína, eso significa que ha usado al menos una vez durante la última semana.
No es sinónimo el tiempo del efecto de la sustancia sobre el cerebro que el tiempo de cobertura para la detección de metabolitos en orina. El primero tiende a ser más corto que el segundo.
Por esta razón es que una persona puede estar completamente libre de efectos de la sustancia y aún así marcar positivo en una prueba de detección.
A continuación un listado de los tiempos de cobertura para cada droga:
Cocaína (4 a 7 días)
Anfetaminas y éxtasis (48 horas)
Marihuana (21 a 30 días)
Benzodiacepinas (3 días)
Barbitúricos (24 a 48 horas)
Alcohol (12 a 24 horas)
Morfina (6 a 48 horas)
Metadona (3 días)
Estos tiempos pueden variar de acuerdo a la funcionalidad renal y la hidratación o actividad física de la persona, pero no variaran sustancialmente más allá de los rangos ofrecidos. Si se hacen pruebas repetidas a una persona que ha salido positivo, antes de que pase el periodo de cobertura, podrá obtenerse un perfil de desintoxicación de los metabolitos correspondientes a ese caso.
Intentos de alteración de las pruebas
Es natural que una persona que ha consumido y se le pide una prueba de orina para detección entiende que existe un riesgo de ser descubierto y confrontado con la posibilidad de perder su trabajo o de dañar la relación o la confianza de las personas que lo rodean, reaccione defensivamente y de manera confusa a todo el proceso de detección.
A veces una persona en esa situación puede llegar a pensar en adulterar las pruebas o de alterar su resultado ingiriendo alguna sustancia que supuestamente interfiera con el resultado.
La persona que reacciona así esta mostrando una capacidad de juicio deficiente y esto puede deberse a una adicción subyacente. La mayoría de las personas que consumen y se les avisa de la posibilidad de pruebas de detección, deciden dejar de usar para proteger su trabajo o relación familiar. La persona adicta, por el contrario, construye una racionalización mediante la cual se percibe como inmune a las consecuencias de su uso y con el poder de manipular la realidad para no sufrir o evitar las consecuencias que el consumo le traerá.
Por esta razón si esto pasa, puede ser usado como un dato más para el diagnóstico.
Las formas más comunes que se intentan para adulterar las pruebas son:
La dilución de las pruebas
La sustitución por muestras de otra persona
La ingestión de compuestos que supuestamente interfiere con la prueba
Algo muy importante en esta situación es que las pruebas de detección son extremadamente sensibles y que ninguna forma de alteración realmente asegura la negatividad.
Un profesional entrenado puede detectar cualquiera de estos intentos de adulteración.
Una persona que consume una sustancia psicotrópica se expone, entre otras cosas, a salir positivo en las pruebas de detección para esa sustancia, con todas las consecuencias que esto traiga a la persona.
También es importante notar el hecho de que en la internet han proliferado negocios en línea que se aprovechan de la desesperación e ingenuidad de las personas que se ven atrapadas en este dilema. Una recomendación para resolver esto es la de aprovechar la oportunidad para aceptar la ayuda y así mejorar la productividad en el trabajo y la calidad de vida en general.
Si por el contrario alguien se encuentra en este dilema y siente que puede afectarle legal o laboralmente lo mejor es conseguir un abogado.
La captación de datos correspondientes a los síntomas o situaciones que percibe el adicto como problemáticos, son muy importantes para ir desarrollando una visión más completa del problema adictivo, o de hacer el diagnostico si es que existe una adicción no descubierta que es el origen de los síntomas y la patología observable.
HISTORIA CLINICA EN EL DIAGNÓSTICO DE LA ADICCIÓN
La historia de evolución de la adicción puede ser definida mediante el interrogatorio médico. También son muy útiles los antecedentes familiares para poder establecer con mayor propiedad un cuadro clínico completo.
La captación de datos correspondientes a los síntomas o situaciones que percibe el adicto como problemáticos, son muy importantes para ir desarrollando una visión más completa del problema adictivo, o de hacer el diagnostico si es que existe una adicción no descubierta que es el origen de los síntomas y la patología observable.
La adicción es un proceso
Por esta razón la evolución del proceso adictivo puede ser reconstruida y así poder entender mejor el curso probable o pronóstico. A pesar de que la negación puede estar presente en las primeras citas, la mayoría de las veces si la entrevista se hace con un respeto y paciencia, el entrevistado tiende a ser muy cooperador.
Historia familiar
Recuerde que la adicción tiene factores genéticos que influencian su aparición y desarrollo, así que es importante evaluar por antecedentes de adicción en la familia. A veces esto puede ser un poco difícil al principio por la vergüenza y secreto asociado a este tema. Además es importante recordar que la adicción pudiera haberse manifestado como adicciones conductuales y no químicas en la ascendencia familiar (p. ej., adicción sexual)
Además es una buena idea si eso es posible conversar con la familia del adicto para poder tener mas detalles y otra perspectiva de los mismos sucesos.
Entrevista dirigida
La entrevista debe estar enfocada en los asuntos más relevantes para clarificar el proceso adictivo. La historia de uso de alcohol u drogas en el caso de las adicciones químicas. Asi como la historia de uso de las conductas adictivas en caso de adicciones como sexo, comida o juego.
A diferencia de lo que comúnmente se cree, la cantidad y frecuencia de uso no es tan importante como preguntas clínicas. La fecha del ultimo consumo, la historia de intentos de abstinencia fallidos, episodios de descontrol asociados al uso, así como síntomas de abstinencia son preguntas que nos proporcionan datos más valiosos.
Eventos ligados a la adicción
Es importante explorar y anotar todos los eventos significativos tales como hospitalizaciones, tratamientos de urgencia y detenciones o crisis familiares, las lagunas mentales, episodios de sangrado gástrico, insomnio, problemas financieros, intentos de suicidio, son de especial interés en la confección de la historia clínica, especialmente si parecieran estar ligados a las consecuencias de la adicción en la vida de la persona.
Evaluar la actitud y disposición
La forma de responder más que las mismas respuestas puede ser también un factor útil en evaluar el grado de conciencia que el adicto tiene de su problema, la motivación para el cambio con la que cuenta, y cuales temas son los más difíciles para tratar. El lenguaje corporal y el tono de la voz así como el contenido emocional del diálogo son aspectos en los que debemos poner atención.
EXAMEN FISICO EN EL DIAGNÓSTICO DE LA ADICCIÓN
El examen físico es de suma importancia en la evaluación y el diagnóstico de las adicciones. Sin embargo hay quien tomar en cuenta que muchas veces el proceso de adicción está en sus fases iniciales cuando una persona acude por atención, y que muchas veces la persona consulta por otra razón distinta de la adicción, que podría ser una consecuencia del proceso adictivo.
Por esto hay que saber que buscar y no descartar el diagnóstico solo por no encontrar signos físicos obvios.
Los hallazgos físicos están relacionados con la adicción específica y muchas veces son producto del uso repetido de la sustancia o la conducta que es el foco de la adicción.
Sistema Nervioso Central
El sistema nervioso central es el órgano más afectado por la adicción. Cuando la adicción es química, el tipo de droga origina una serie de síntomas y signos característicos, causados por el efecto de la sustancia en el cerebro. Los estimulantes producen midriasis (dilatación de la pupila de ambos ojos), excitación y verborrea o locuacidad; que alterna con depresión (crash) rebote. Además se produce insomnio y anorexia por el efecto del estimulante. La cocaína, anfetaminas, éxtasis y efedrina producen estos efectos estimulando el sistema nervioso central.
Por otro lado los sedantes e hipnóticos como el alcohol, las benzodiacepinas y los barbitúricos producen sedación y dificultad para coordinar el sistema motor, así como para manejar y caminar e incluso para hablar claramente si la dosis es suficiente.
Los opiáceos producen euforia y achican la pupila de manera que se vuelve puntiforme. Los alucinógenos y a veces los estimulantes en grandes dosis pueden producir desde alucinaciones, hasta delirio psicótico transitorio.
Las adicciones no químicas también afectan al SNC, por ejemplo la adicción a la comida produce una hiperactividad si los episodios de compulsión son por dulces o azúcar. También pueden producir depresión por la sobre estimulación de las células nerviosas.
Sistema Cardiocirculatorio
El corazón, la sangre y los vasos sanguíneos forman un sistema de precisión que se afecta de manera directa por algunas sustancias o conductas. Los estimulantes tales como la cocaína y anfetaminas producen taquicardia (aumento de la frecuencia cardiaca), así como elevación de presión arterial. Esta situación puede ser de gran peligro, especialmente para las personas con otros factores de riesgo, o predisposición a infartos o accidentes cerebrovasculares. En ocasiones se han producido paros cardiorespiratorios fulminantes en dosis grandes de estimulantes.
La baja de la presión sanguínea puede ser causada por sedantes u opiáceos que al ser abusado cambian la química cerebral a nivel de los centros de control de funciones vitales. Muchas drogas tienen además efectos directos sobre el músculo cardíaco.
Sistema Hormonal y Reproductivo
Especialmente en las mujeres las adicciones tanto químicas como conductuales pueden alterar los ciclos de liberación de hormonas y alterar de esta forma funciones vitales como la menstruación, la ovulación y los procesos tiroideos. Se han visto casos de infertilidad que cede cuando la persona entra en abstinencia y establece una recuperación de base sólida. Al igual en el hombre es bastante común que se produzca una disminución de la producción de espermatozoides viables, que aumenta la posibilidad de infertilidad en la pareja. Todas las drogas tienen un efecto toxico directo sobre las células reproductoras de ambos sexos. Los efectos sobre el feto, en el caso de mujeres embarazadas, son extremadamente nocivos pues casi todas las drogas pasan la barrera de la placenta.
Sistema Gastrointestinal
Este es un sistema de órganos que son muchas veces de primer impacto a la cantidad de tóxicos que se ingieren en una adicción química. El estómago es afectado directamente por el alcohol que entra al tracto digestivo; lo que trae una gastritis que se hace crónica para luego convertirse en úlcera. Este mismo cuadro se presenta en adictos a la comida que son bulímicos. Los vómitos inducidos a repetición producen una quemadura en el esófago que puede terminar en una ruptura de esófago; aunque es más probable que se manifieste de manera temprana como una gastritis que no tienen causa aparente. El hígado es otro de los órganos "blanco" que es el encargado de manejar los tóxicos y desintoxicar al cuerpo convirtiéndolos en productos menos tóxicos y mas excretables. En ese proceso el hígado se contamina a si mismo y el sistema puede colapsar produciendo hepatitis química y cirrosis que son causa frecuente de muerte en alcohólicos y adictos químicos. Estos órganos pueden estar crecidos y al hacer la palpación manual del abdomen se debe buscar esas medidas para compararlas con lo normal o detectar anomalías.
Sistema Respiratorio
La inhalación del humo de tabaco o cigarrillo de manera sostenida a lo largo de años produce una agresión a todas las partes del sistema respiratorio, especialmente a los pulmones. Se pierden las defensas naturales del pulmón y aparece un nuevo epitelio pulmonar mutante que es un terreno fértil para la aparición de neoplasias o cáncer. Esta inflamación continua del tejido pulmonar produce herida y cicatrizaciones que generan el enfisema y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. La bronquitis crónica con su característica "tos del fumador" es típica del adicto a la nicotina.
La nariz es la vía de entrada para la cocaína clorhidrato, de manera que pueden encontrarse desgate y abrasiones en esta mucosa nasal si se observa con los implementos adecuados. A veces se observa perforación del septum nasal por la exposición crónica a la cocaína. El uso compulsivo de tabaco puede además manchar la boca y dientes.
Otros Hallazgos
Los adictos intravenosos evidenciarán marcas de agujas sobre las venas más comúnmente usadas para inyectarse.
los bulímicos pueden presentar una callosidad pequeña en la falange distal del dedo que usan para vomitar, así como dientes con el esmalte gastado por el acido estomacal.
Los adictos a internet pueden mostrar la llamada "muñeca del ratón" que es una artritis mecánica causada por las largas horas de exposición al uso del ratón de la computadora, asi como desgaste de la visión por efectos del monitor.
Perdidas de peso inexplicables, acompañadas de cambios drásticos del estado de ánimo pueden ser causados por la adicción o abuso de anfetaminas u otros estimulantes.
Detección Temprana - Intervención Temprana
La importancia de detectar estos signos es que puede ayudarnos a hacer diagnósticos de manera más temprana y adecuada, que generen intervenciones con más probabilidad de prevenir problemas de salud que sean más severos.
Por otro lado cada vez que se pasa por alto un diagnóstico de adicción o no se le toma en serio, se facilita la negación y el comportamiento adictivo, y con esto el deterioro de la calidad de vida del adicto.
MARCADORES BIOQUIMICOS
Algunas pruebas de laboratorio y gabinete pueden ayudarnos con la detección y el diagnóstico de una adicción. Es importante saber como interpretarlas
Existen algunos valores enzimáticos y del suero sanguíneo que pueden alterarse bioquímicamente de manera característica para cada adicción, convirtiéndose en un marcador bioquímico que pudiera ser utilizado para complementar las herramientas de diagnóstico existentes.
Gamma-glutamyl transpeptidasa
Esta enzima hepática se eleva con el consumo crónico de alcohol. Su elevación es proporcional a la intensidad y cronicidad del consumo de alcohol. En las personas con adicción al alcohol tiende a subirse, por lo que pudiera usarse como marcador diagnóstico para el alcoholismo. Como esta enzima se eleva en otras patologías hepáticas sin uso de alcohol, la especificidad no es tan alta.
Aspartato Aminotransferasa y Alanina Aminotransferasa
Estas enzimas se elevan con el daño que el uso crónico de alcohol produce al tejido hepático. La elevación se presenta cuando ya hay daño por lo que no es un marcador temprano de alcoholismo, pero puede ser útil en definir la severidad del problema.
Volumen corpuscular medio
Esta medida de los glóbulos rojos sanguíneos tiende a elevarse con el consumo crónico de alcohol. Por lo tanto puede ser utilizado como un marcador en casos de alcoholismo. El aumento del VCM de los glóbulos rojos se debe al efecto toxico directo del alcohol sobre los glóbulos rojos, a la deficiencia de folatos y al daño hepático concurrente que ocurre en el alcoholismo.
Transferrina deficiente de carbohidratos
Esta es una proteína de la sangre que se encarga de transportar el hierro a los tejidos. Su valor en sangre tiende a disminuir cuando la persona se encuentra en consumo activo de alcohol. Su especificidad es mayor que los demás marcadores bioquímicos para el alcohol.
Eosinofilos en sangre
Estas células sanguíneas corresponden a la familia de los glóbulos blancos. Su función es la de mediar en la respuesta alérgica e inflamatoria. Su valor numérico tiende a subir con el uso de cocaína. Puede ser usado como marcador si se combina con otros datos del examen e interrogatorio.
Todos estos marcadores pueden ser de utilidad cuando se usan en conjunción con las otras herramientas diagnósticas enumeradas en este capítulo. Ningún marcador por sí mismo es suficiente para realizar el diagnóstico de adicción.
COMPLICACIONES SECUNDARIAS A LA ADICCIÓN
La adicción es una enfermedad primaria, lo cual quiere decir que es una causa en sí misma y no es causadapor otras enfermedades, como alguna vez se pensaba. Esto genera con frecuencia síntomas o enfermedades que son en realidad secundarias al proceso adictivo.
Es una enfermedad del cerebro donde el descontrol es uno de los síntomas más importantes. El daño producido por el uso compulsivo y por el descontrol en la persona y en las relaciones, es causa de otras complicaciones o enfermedades que son en realidad secundarias al proceso adictivo.
Las complicaciones como causa de consulta
Estas complicaciones que la adicción produce son muchas veces la causa de consulta a la atención médica tanto de urgencia como electiva. Esto se debe a que muchas veces hay negación sobre el proceso adictivo, y además porque muchas de estas complicaciones pueden necesitar atención de urgencia. Por esto no solo es importante hacer el diagnóstico de la enfermedad por la que se consulta, sino de encontrar el diagnóstico de fondo en el caso de que haya una adicción oculta.
Complicaciones de urgencia
Las complicaciones que la adicción produce, que requieren atención de urgencia, deben ser atendidas a la mayor brevedad posible:
Ulceras gastroduodenales agudas y/o sangrantes (alcoholismo)
Varices esofágicas sangrantes (alcoholismo)
Angina de pecho o arritmias cardíacas (adicción a cocaína)
Psicosis tóxicas paranoide (adicción a estimulantes)
Infarto cardíaco o cerebral
Accidentes con politraumatismo
Deshidratación severa y desbalance hidroelectrolítico (adicción al éxtasis)
Lipotimia o estado comatoso
Intentos de suicidio
Intoxicación severa
Síndrome de abstinencia
Todas estas complicaciones ameritan atención de urgencia debido a la gravedad de los síntomas y la potencial mortalidad de estas situaciones. Además es importante aprovechar la oportunidad para hacer el diagnóstico primario de adicción.
Complicaciones de consulta externa
En otras ocasiones las complicaciones producidas por el proceso adictivo no son tan urgentes pero si necesitan atención. En estas situaciones es muy común que la personas espere hasta que pueda ser visto en el consultorio médico regular. Algunas de estas complicaciones son:
Insomnio y dificultad para descansar
Ansiedad e irritabilidad
Estrés y cansancio extremo
Dificultad para concentrarse
Infecciones comunes a repetición
Gastritis aguda o crónica
Congestión o sangrados nasales
Hiper o hipoglucemia reactiva
Mareos o desvanecimientos
Desnutrición o malnutrición
Accidentes leves o moderados
Problemas familiares o de pareja
Importancia del diagnóstico de fondo
Estas enfermedades pueden muchas veces aparecer sin que exista una adicción que las produzca. Además su tratamiento es bastante conocido por lo que cualquier ambiente médico entrenado puede estabilizar aún los casos más severos en corto tiempo. Sin embargo si el caso es que existe una adicción de fondo que no ha sido diagnosticada ni tratada, que es la causa de estas complicaciones, es de suma importancia para el curso del tratamiento, hacer el diagnóstico correcto. De no ser así, la adicción seguirá sin ser tratada, y las complicaciones volverán a aparecer y se formará un ciclo repetitivo que solo trae dolor y deterioro para la persona con el problema adictivo.
DIAGNÓSTICO DOBLE O MÚLTIPLE
En algunas ocasiones la adicción no es el único diagnóstico que se encuentra. La adicción puede coexistir con otros problemas primarios de salud física o mental.
La mayoría de los adictos tienden a presentar síntomas o patologías que están asociadas al proceso adictivo. Estas son consecuencias o complicaciones de la adicción. Sin embargo muchas de estas situaciones se desaparecen o se alivian rápidamente, luego de que la adicción es detenida y la recuperación está en marcha.
Por otro lado existe una cantidad que es minoría en los que coexisten la adicción con otros diagnósticos primarios igualmente importantes, tanto en el área de la salud mental como física.
En estos casos se habla de doble o múltiple diagnóstico para referirse a la coexistencia de estos desordenes que además se interrelacionan entre sí.
Los desordenes mentales coexistentes
Para poder ser considerados como doble diagnóstico los desordenes mentales deben ser primarios. A veces establecer este diagnóstico puede ser difícil en las primeras etapas de recuperación, especialmente de las adicciones químicas, pues el cerebro está inundado químicamente y la personalidad cambia en consecuencia. Una recomendación útil es la de esperar unos tres a seis meses, si esto es posible, para verificar una sospecha clínica de esta naturaleza.
Depresión
Existe una diferencia entre el sentimiento de depresión, y la depresión como enfermedad primaria o secundaria. En el adicto en las primeras etapas de recuperación pueden existir todas estas manifestaciones simultáneamente. La depresión secundaria sin embargo cede cuando el adicto puede mantener su abstinencia y logra establecer una recuperación aceptable. Para poder ser considerado un doble diagnóstico la depresión debe ser primario, o sea independiente del proceso de adicción o recuperación. De ser demostrable la condición de una depresión primaria coexistente con la adicción, el tratamiento adecuado de ambos desórdenes esta indicado para lograr una adecuada calidad de recuperación y de vida, disminuyendo así la probabilidad de recaídas.
Desórdenes de personalidad
Mucho se ha elaborado sobre la personalidad adictiva, pero aún no hay nada concreto en ese tema. Los adictos tienen todos personalidades muy variadas. Aún así se tiende a aceptar que la grandiosidad y el egocentrismo de la personalidad basal se exageran a través del proceso adictivo. Sin embargo en algunos pacientes coexiste la adicción con un desorden de personalidad específico que con frecuencia es el de personalidad narcisista. También la personalidad dependiente se ve con frecuencia como un segundo diagnóstico en estos casos
Enfermedad bipolar
El adicto de por sí tiene oscilaciones en el estado de ánimo muchas veces hasta antes de comenzar su carrera adictiva. Esto no debe interpretarse necesariamente como enfermedad bipolar. La enfermedad bipolar primaria coexistente con adicción hace la recuperación un poco más complicada, pero si se tratan ambos desórdenes adecuadamente, disminuye mucho el riesgo de recaídas. La medicación puede ser necesaria.
Esquizofrenia
Es más raro encontrar esquizofrenia verdadera o primaria coexistiendo con adicción, pero se presentan algunos casos. El manejo debe incluir el tratamiento estándar de la esquizofrenia y el de adicción. Si el adicto en recuperación descuida alguno de los tratamientos, puede sobrevenir una recaída. Hay que diferenciar la esquizofrenia primaria de la psicosis tóxica en la adicción a cocaína.
Las personas en recuperación con doble diagnóstico necesitan una mayor dosis de asesoría personal pues, su caso no es el típico, y esto podría traer confusiones al principio, especialmente por las recomendaciones bien intencionadas de personas que, sin tener el entrenamiento adecuado, intentan asesorarlos. Existen grupos de autoayuda para personar con doble diagnostico, pero es más posible que la persona en recuperación necesite aclarar con su terapista las necesidades especiales e individuales de su recuperación personal.
Los desordenes físicos coexistentes
Existen también enfermedades primarias crónicas o agudas coexistentes con la adicción. Estas enfermedades pueden o no, haber sido causadas por la adicción, pero es necesario identificarlas y tratarlas para promover una recuperación de calidad. El tratamiento adecuado puede consistir de medicación, cambios alimentarios, ejercicio o cuidados médicos especiales.
HIV y Síndrome de Inmunodeficiencia Humana
La aparición de anticuerpos antivirales para el HIV, produce una situación especial tanto física como emocionalmente, que debe ser considerado como un doble diagnóstico en las personas con adicción. Aún así no es lo mismo ser HIV positivo que presentar el SIDA, que es la enfermedad manifiesta. El tratamiento tanto de la cero positividad como de la enfermedad de inmunodeficiencia humana, es de fundamental importancia para mejorar la calidad de la vida y de la recuperación en estos casos. El soporte psicosocial cobra una mayor relevancia y con el tratamiento adecuado, la calidad de vida que puede obtenerse es muchas veces, y aunque parezca difícil de creer, mejor que antes del diagnóstico. Esto se debe a que las personas en recuperación hacen cambios sanos en su alimentación, hábitos de descanso y convivencia, que el nuevo estilo de vida es superior al anterior con creces.
Diabetes Mellitus
Los desórdenes del manejo de los carbohidratos pueden coexistir con la enfermedad adictiva. En el caso de la adicción a la comida, esta interacción se hace peligrosa. Además los cuidados necesarios en la alimentación se hacen doblemente necesarios en los casos donde coexisten la adicción al azúcar y la diabetes mellitus, definiéndose esta última como la incapacidad del sistema de control bioquímico de la glucosa para mantener un nivel sano de glucosa en la sangre. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son claves para mejorar la calidad de la recuperación.
Enfermedad cardiaca e hipertensión arterial
El sistema cardiocirculatorio es muy afectado con el proceso de adicción. Si existe un problema de hipertensión arterial o de arritmias o angina de pecho, debe ser tratado inmediatamente. Estas patologías pueden causar la muerte de la personas que las sufren si no son tratadas a tiempo, aún que no exista adicción.
A veces la recuperación de una adicción ayuda a que la persona incluya en este proceso cuidados especiales para otros desórdenes, haciendo más fácil el aprendizaje y los cambios. Sin embargo para otros el impacto del diagnóstico múltiple es tan grande que una actitud catastrófica y de auto sabotaje ponen en peligro la recuperación y la vida de la persona.
Es importante que una persona que sufre de una enfermedad pueda tener acceso a los tratamientos disponibles y mejorar asi su calidad de vida.
PRUEBAS DE TAMIZAJE
Existen una cantidad de formularios, tests y cuestionarios diseñados para detectar síntomas claves mediante el tamizaje. No reemplazan al diagnóstico clínico pero ayudan al diagnóstico.
Los médicos de atención primaria están en una posición privilegiada para poder identificar de manera temprana los problemas adictivos. 20% de los pacientes que visitan al médico general tienen algún problema con el alcohol. Si incluimos a todas las drogas juntas y además los demás tipos de adicción las cifras podrían ser mayores que las que quisiéramos aceptar. Por esto la habilidad y las herramientas que los profesionales de atención primaria tengan a su disposición, son vitales para la probabilidad de detección y de tratamiento.
Algunas preguntas claves que se agrupan en cuestionarios estandarizados se han utilizado con éxito en el pasado en la detección y diagnóstico de los problemas adictivos. A continuación se enumeran y describen algunas de esas herramientas:
CAGE
Mayfield, McLeod & Hall, 1974; Ewing, 1984
Es un de los cuestionarios más breves. Se utiliza para detectar las reacciones emocionales al hábito de tomar del entrevistado. Cuenta de cuatro (4) preguntas simples que se le hacen a la persona a evaluar.
¿Alguna vez ha sentido la necesidad de controlar o bajar la cantidad de alcohol que consume?
¿Alguna vez se ha sentido usted incómodo porque alguien criticaba su forma de tomar?
¿Alguna vez se ha sentido avergonzado o culpable de su forma de tomar?
¿Alguna vez se ha tomado usted un trago temprano en la mañana para aliviar los efectos de la goma o resaca de la noche anterior?
Este cuestionario es sensible de un 60 a 95% para detectar problemas establecido de alcoholismo, si se han contestado al menos dos preguntas como ciertas. Además es de un 45 a 95% específico en su enfoque hacia el alcoholismo. Se puede utilizar el mismo cuestionario para evaluar problemas con otras drogas, cambiando la palabra alcohol por drogas.
Si además se añaden dos preguntas claves, la sensibilidad se hace mayor. Estas preguntas son:
¿Alguna vez ha tenido problemas con el alcohol?
¿Ha tomado usted en las últimas 24 horas?
SAAST
Swenson & Morse, 1975
Es un poco más largo que el CAGE pero se puede administrar en 10 minutos. Es una variación del MAST (Michigan Alcoholismo Screenning Test; Seltzer, 1972). Se proyecta en seis áreas del problema del alcoholismo:
Pérdida del control
Interrupciones sociales o laborales
Consecuencias físicas adversas
Disturbios emocionales
Pedidos de ayuda
Presencia de problemas de alcohol en otros miembros de la familia
AUDIT
Saunders, Aasland et al., 1993
Desarrollado por la Organización mundial de la Salud, es uno de las herramientas de tamizaje mas recientes. Consiste de dos secciones: un cuestionario estructurado y un examen clínico breve. Esta diseñado para detectar problemas aún en etapas tempranas de su manifestación. Consiste básicamente en 10 preguntas relacionadas a el uso de alcohol, los síntomas de dependencia alcohólica y los problemas médicos relacionados con el alcohol.
Escala de MacAndrew
Mac Andrew, 1965
Es uno de los cuestionarios mas antiguos utilizados para el diagnostico de alcoholismo. Se basa en 49 tópicas del MMPI que separan a los varones alcohólicos de los varones psicóticos. Se basa mucho en la suposición de que existe una personalidad alcohólica definida, lo cual limita su utilidad porque no todos los alcohólicos tienen rasgos parecidos de personalidad.
Inventario sobre el uso de alcohol para el adolescente
Harrell & Wirzt, 1989
Esta diseñado para detectar problemas de alcohol en adolescentes de 12 a 17 años, que son referidos por otros problemas de conducta y/o académicos. Cubre 4 de las áreas mas importantes acerca del uso de alcohol en adolescentes:
Perdida de control
Efectos sociales
Problemas psicológicos
Síntomas físicos
Se postula que este test es capaz de definir dos tipos de patrones de uso de alcohol en adolescentes:
El uso de alcohol agresivo y rebelde, más bien una forma de ganar control el uso para “automedicación”, buscando mejorar el estado de ánimo.
Los hijos de alcohólicos tienden a salir más altos en las pruebas que los que no tienen alcoholismo en la familia.
Escala de la dependencia al alcohol
Edward & Cross, 1976
Se fundamenta en la idea de que es la dependencia alcohólica el centro del problema del alcoholismo, mas que los patrones de uso: Evalúa las siete áreas principales del síndrome de dependencia alcohólica:
Aumento de la tolerancia
Conducta de búsqueda de alcohol
Disminución del repertorio de uso
Conciencia selectiva de la compulsión por tomar
Síntomas de abstinencia
Tendencia a buscar el alivio o evitación de los síntomas de abstinencia
Reinstalación del patrón de uso de alcohol luego de un período de abstinencia
Se trata de un cuestionario de 25 preguntas que puede ser auto administrado. Es actualmente una de las herramientas más utilizadas.
Todas estas herramientas tienen su utilidad en la detección y diagnóstico de adicción. Sin embargo ninguna de ellas reemplaza al buen juicio clínico que es lo que al final debe prevalecer.
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